Vivir

Lloro
y no son mías estas lágrimas.
Ha cerrado la angustia
mi garganta.

Se ahonda el pecho
creando un vacío infinito.

Invade
sutilmente la tristeza
todo el cuerpo
sin dejar espacio
para nada más.

Sostengo un segundo prestado,
la mirada nublada.

Lágrimas de futuro
se abren paso
en un rostro que no reconozco.

Se adueña de mí,
de pronto:
lo que no ha pasado,
lo que está por venir,
lo que no sé si me tocará sufrir.

Y ya no sé si sé vivir.

Leave a comment

Blog at WordPress.com.

Up ↑